LÍMITES, VOLUNTAD y PODER PERSONAL

color-2181982__480

Este centro que abordaremos este sábado 22 dentro del ciclo #mujerloto, el centro solar del cuerpo, se encuentra en la boca del estómago y tiene influencia sobre el aparato digestivo. 

Da dominio sobre el subconsciente e Ilumina la mente. Da cordura, extiende iniciativas y talentos y desarrolla en alto grado la prudencia. Su mal uso o desequilibrio da necesidad a consumir azúcar, activa los celos y provoca dificultades para decir “no” y establecer unos límites saludables para la persona. Correspondería a la etapa de entre los 18 meses y 4 años de edad, donde la relación con mis figuras de autoridad fue generando un patrón de relación, con los demás y conmigo misma.

Durante el taller, aprenderemos unas pinceladas sobre el masaje de vientre, cuyo objetivo será el de percibir el propio centro y liberar energía del mismo. Los chinos sostienen que el ser humano posee dos tipos de cerebro: el primero de ellos en la cabeza, y el segundo en el vientre. En el vientre, todas las vivencias no digeridas, las impresiones, las tensiones y las emociones se almacenan en forma de nudos, durezas o dolores. El objetivo de este ejercicio consiste entonces en liberar el vientre de todas estas cargas, para que la energía pueda volver a fluir libremente.

Se corresponde con el sonido RAM, el color AMARILLO y el sentido de la VISTA.

Análogo a la hoguera, sabiendo que toda hoguera puede revelarse destructora o salvadora.

Por otra parte, no sea de casualidad que llamemos a esta zona de nuestro cuerpo  “plexo solar”. El sol ciega en su triunfo a aquellos que se dejan hipnotizar por él en una especie de desafío interior, pero nutre y vivifica a aquellos que, gloriosamente sencillos,  se ofrecen a él en toda inteligencia y armonía. 

El principio del FUEGO está relacionado con la función de ASIMILACION, DIGESTIÓN y SELECCIÓN. 

Este fuego, representa al mundo EMOCIONAL, tocando a toda la función digestiva y en concreto, a la función hepática (relacionada con la emoción de la RABIA).  Frases tipo “me saca del hígado” “se le altera la bilis” como sinónimo de irritación (demasiado fuego mal gestionado que puede acarrear problemas digestivos, páncreas­poca dulzura­, cirrosis, colon irritable, etc.)

Relacionado con el centro del Ego, el PODER PERSONAL, la zona que posee el poder de la intuición para la supervivencia, el botón del miedo y del pánico. Nos nutrimos más de la energía de este tercer chakra que de la de los otros seis. En este campo energético, las percepciones cambian de “a qué pertenezco” (chakra Raíz) y de los intercambios relacionales “a quién pertenezco” del chakra sexual; al sentido personal e individual de la propia identidad.

Es el chakra de la actividad, la individualidad y la voluntad, pero también de la plenitud, la generosidad y la sabiduría para soltar, ser espontáneos y flexibles. Este centro energético determina nuestra relación con el mundo material y cómo se manifiestan en éste las vibraciones que operan en nosotros como pulsiones o como facultades que podemos desarrollar y desplegar ampliamente. El tercer chakra nos permite lograr y concretar, tener un sentido de individualidad, alcanzar una abundancia material y espiritual pues nos ayuda a actuar en el mundo.

plexo.jpgVISUALIZACIÓN

* Pasamos la mano derecha, palma hacia abajo, sobre nuestra rodilla derecha. Simultáneamente, nuestra mano izquierda viene a alojarse sobre nuestro tercer chakra, es decir, ligeramente por encima de nuestro ombligo. Nos permitimos unos instantes de silencio en nosotras y dejamos nuestra respiración libre. Sintiendo cómo está nuestro cuerpo en estos momentos y viendo qué necesita. Respira e inspira, percibiendo tus raíces, raíces que salen desde tus plantas de los pies, palmas de la mano y desde el centro de tu estómago, imagina unas raíces que bajan por tus piernas y se funden con las de tus pies. Respira e inspira relajadamente, soltando ano, vagina y esfínteres. Relaja y suelta.

* En la base de nuestro cuerpo un pequeño sol blanco y lo sentimos bien. Sobre una inspiración, lo invitamos a subir interiormente hasta nuestro tercer chakra. Idealmente, deberíamos sentir su radiación bajo nuestra mano derecha durante al menos unos segundos, el tiempo de una breve apnea.

* Es entonces cuando expulsamos por la nariz enérgicamente el aire de nuestros pulmones, con un golpe seco. Simultáneamente, nos esforzaremos por sentir una expansión total de nuestra AURA. De hecho, el vacío repentino de nuestros pulmones debería generar, en proporción, un aumento de radiación de nuestros cuerpos sutiles. Se recomienda repetir este ejercicio unas 30 veces, cuidando de no hiperventilar. De esta forma, no sólo se vacían los pulmones, en los planos sutiles, toda la esfera de los órganos ligados a las funciones de asimilación y digestión expulsan de ella los “miasmas” de energía usada.

REGISTRO

¿Necesito reconocimiento por lo que hago por los demás? ¿Influyen las opiniones de otras personas sobre lo que hago por mí mismo y por los demás? ¿Temo asumir riesgos por el bien de otra persona? ¿Experimentaría resentimiento si una persona a quien hice un favor me olvidara? ¿Me resulta difícil animar o fortalecer a otras personas? ¿Evito delibedaramente dar mi aprobación a otras personas porque temo que salga reforzada su autoestima y yo sufra en consecuencia? ¿Me resulta humillante pedir ayuda? ¿Pienso a veces que lo que los demás hacen por mí no es suficiente? ¿Me encuentro actualmente en una situación vulnerable

Nosotras, las mujeres, tenemos una relación ambivalente con este centro debido a la doble moral de esta sociedad. Saber poner límites de acuerdo a nuestro sentir y pensar se vueve imprescindible para desarrollar un sentido de autonomia adulta.

CICLO MUJER LOTO

Emakume Loto, doako aurkezpen-tailerra

Donostiako lehenengo talde-prozesua uztailean amaitu genuen, afari sensorial batekin, opari eta guzti. Urtarrilean hasi genuen abentura, 11 emakume, 7 urrats, 49 ordu, hamaika ideia eta ilusio eta elkarrekin espazio seguru bat sortzea izan zen lehenengo oinarria, gozamenerako eta hazierarako ardatz nagusia.

Elkarrekin asko ikasi dugu, norberaren loratzearen lekuko izaki, prozesuaren bizipen danak barne hartua, argi eta itzal, loto eta lokatz:

WhatsApp Image 2017-09-19 at 12.36.48

Oraingoan, Beasainen izango da hurrengo edizioa, Ttiklik! Elkargunean. Irailak 21 doako hitzaldi-ludiko-aurkezpena izango da eta bertan, Loto talde prozesuaren nondik norakoak azalduko dira, zer egingo dugun eta zein onura ekar ditzakeen emakume-tribuak bakoitzaren bizitzan. Hots, ongi etorriak izango dira emakume danak, haur zein heldu, ostegun honetan 18.00etatik 20.00etara izango da proposamena, etorri nahi baduzu hemen apunta zaitezke.

Bihotzak taupada ematen badizu eta datak koinziditzen badizute, super-ongietorria izango zara loto abenturara. Oso lan polita iruditzen zait, femeninotasunaren insipirazioa du helburu, g

 

Charla: sexualidad y vínculos conscientes

enjoy our freedom.

AMAR es un proceso que va unido a la necesidad de VIVIR y esta necesidad estimula los vínculos emocionales. Facilitando así, la INTIMIDAD, aquella que se basa en compartir la excitación vital interna, ese DESEO vivo (S. Keleman) que nos suscita el anhelo del ENCUENTRO.

Con esta cita queremos introducir nuestro enfoque y las claves principales acerca de cómo abordar el mundo de las relaciones y de las sexualidades, en el que ocupa un lugar primordial el CUERPO, la SENSITIVIDAD y la ENERGÍA SEXUAL.      

 

Ponentes:  Tamara Arroyo y José Angulo web (Psicólogos y Terapeutas Corporales)

Lugar: Baraka

Fecha: 22 septiembre

Hora: 19:00 h.

Asistencia libre y gratuita

EL PRINCIPITO. Un ejemplo sobre la vinculación.

Imagen

“… Pero sucedió que el principito, habiendo atravesado arenas, rocas y nieves, descubrió finalmente un camino. Y los caminos llevan siempre a la morada de los hombres. 

 — ¡Buenos días! —dijo.

Era un jardín cuajado de rosas.

 — ¡Buenos días! —dijeran las rosas.

El principito las miró. ¡Todas se parecían tanto a su flor!

— ¿Quiénes son ustedes? —les preguntó estupefacto.

—Somos las rosas —respondieron éstas.

— ¡Ah! —exclamó el principito.

Y se sintió muy desgraciado. Su flor le había dicho que era la única de su especie en todo el universo. ¡Y ahora tenía ante sus ojos más de cinco mil todas semejantes, en un solo jardín! (…)

Y luego continuó diciéndose: “Me creía rico con una flor única y resulta que no tengo más que una rosa ordinaria. Eso y mis tres volcanes que apenas me llegan a la rodilla y uno de los cuales acaso esté extinguido para siempre. Realmente no soy un gran príncipe… “Y echándose sobre la hierba, el principito lloró.

Entonces apareció el zorro:

— ¡Buenos días! —dijo el zorro.

— ¡Buenos días! —respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vio nada.

—Estoy aquí, bajo el manzano —dijo la voz.

— ¿Quién eres tú? —Preguntó el principito—. ¡Qué bonito eres!

—Soy un zorro —dijo el zorro.

—Ven a jugar conmigo —le propuso el principito—, ¡estoy tan triste!

—No puedo jugar contigo —dijo el zorro—, no estoy domesticado.

— ¡Ah, perdón! —dijo el principito.

Pero después de una breve reflexión, añadió:

— ¿Qué significa “domesticar”?

—Es una cosa ya olvidada —dijo el zorro—, significa “crear vínculos… “

— ¿Crear vínculos?

—Efectivamente, verás —dijo el zorro—. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo…

—Comienzo a comprender —dijo el principito—. Hay una flor… creo que ella me ha domesticado…

—Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.

El zorro se calló y miró un buen rato al principito:

—Por favor… domestícame —le dijo.

—Bien quisiera —le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.

—Sólo se conocen bien las cosas que se domestican —dijo el zorro—. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!

— ¿Qué debo hacer? —preguntó el principito.

—Debes tener mucha paciencia —respondió el zorro—. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca…

El principito volvió al día siguiente.

—Hubiera sido mejor —dijo el zorro— que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón… Los ritos son necesarios.

— ¿Qué es un rito? —inquirió el principito.

—Es también algo demasiado olvidado —dijo el zorro—. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando el día de la partida:

— ¡Ah! —Dijo el zorro—, lloraré.

—Tuya es la culpa —le dijo el principito—, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique…

—Ciertamente —dijo el zorro.

— ¡Y vas a llorar!, —dijo él principito.

— ¡Seguro!

—No ganas nada.

—Gano —dijo el zorro— he ganado a causa del color del trigo.

Y luego añadió:

—Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto.

El principito se fue a ver las rosas a las que dijo:

—No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros.

Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.

Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles:

—Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.

Y volvió con el zorro.

—Adiós —le dijo.

—Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.

—Lo esencial es invisible para los ojos —repitió el principito para acordarse.

—Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.

—Es el tiempo que yo he perdido con ella… —repitió el principito para recordarlo.

—Los hombres han olvidado esta verdad —dijo el zorro—, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa…

—Yo soy responsable de mi rosa… —repitió el principito a fin de recordarlo…”

ANTOINE DE SAINT – EXUPERY

EL PRINCIPITO